Discurso de D. Manuel Temboury – Presidente de ADEVI- el dÃa nacional de las vÃctimas de accidentes 2011
ExcelentÃsimo Sr Alcalde, IlustrÃsimos Concejales y Autoridades, Señoras y Señores.
!Como cambia nuestras vidas en décimas de segundo tras un accidente!
!Como quedan destrozadas familias, rotos planes de futuro, ilusiones sesgadas!.
A partir de entonces, la “vÃctima” ha de enfrentarse aun mundo desconocido y difÃcil, donde no se facilitan las cosas ni se les resuelve sus problemas.
La administración sanitaria le deniega, la mayor de las veces tratamiento por entender que es responsabilidad de las compañÃas.
Las ayudas oficiales no existen o, si existen llegan tarde tras muchas trabas burocráticas y, al final, seguramente no cubren ni con la mitad de los gastos necesarios para afrontar una nueva vida, un vida impuesta tras un dÃa fatÃdico, un segundo desafortunado.
El abogado de las “vÃctimas” se convierte entonces en la de confesor, gestor, asesor, guÃa, tutor. Recibimos las quejas y preocupaciones de los familiares, intentamos solucionar los problemas que van surgiendo tras el siniestro.
Buscamos centros de tratamiento e intentamos que sean patrocinados.
Solicitamos ayuda oficiales, intentamos adelantos de las compañÃas y aconsejamos a nuestros clientes en cada uno de los pasos que tiene que afrontar desde ese dÃa, interiorizando sus problemas al hacernos participes de sus desdichas.
Por ese motivo, los abogados de las “vÃctimas”  tenemos que estar hechos de una pasta diferente, hacernos con una coraza y vencer las adversidades que en nuestra profesión se nos enfrentan cada dÃa.
Comenzando con un sistema judicial exageradamente lento, cuando un proceso penal o de reclamación tarda una media de dos años (desde el alta) en concluirse (algunos, los mas complejos, llegan hasta cinco y ocho años).
Continuando con una legislación injusta, donde la máxima pena para un homicida imprudente es la retirada del carnet de conducir durante un cierto tiempo (la cárcel sin antecedentes no se cumple) y la mayor de las veces ya ha cumplido dicha pena cuando sale la sentencia.
Donde el sistema indemnizador, los conocidos baremos, en el que, por ejemplo, se indemniza con menos de 100.000 euros a ambos padres que pierden a un hijo en un siniestro, con 18.000 euros al hermano, donde se indemniza con menos de 3000 euros la amputación de un dedo de la mano, donde hay secuelas como las atrofias musculares que no se indemnizan.
Donde no se pagan los gastos médicos, de rehabilitación, de logopedia, los psicológicos, ….mas allá del alta medica.
Donde no se abona Ãntegramente el perjuicio económico que sufre el afectado o su familia.
En un baremo elaborado sin tener en cuenta a las vÃctimas
Por eso en la Asociación que presido ADEVI, Abogados de las vÃctimas, nos honramos en ostentar la defensa del mas débil, la vÃctima con mayúsculas, comprometiendonos a procurar que se cumplan sus derechos, que no queden desprotegidos tras el accidente, que se procure una asistencia medica adecuada, que se compense justamente el sufrimiento, el dolor, las limitaciones que el perjudicado tendrá en el futuro, que se abone el gasto originado y la perdida económica, y que se castigue al culpable.
Estamos también decididos a fomentar que cambien las legislaciones, a mostrar a la opinión publica las carencias del sistema, a procurar que los jueces se pongan en la piel del perjudicado.
Y no cesaremos en nuestro empeño hasta que ello no ocurra, porque contamos con el aliento de todos vosotros, las vÃctimas, porque sabemos lo importante que es resolver vuestros problemas de cada dÃa, porque sabemos que por el simple hecho de estar ahÃ, de atenderos en cualquier momento os reconforta.
Porque realmente sois la razón que ha motivado la creación de nuestra asociación, ADEVI.
Muchas  gracias


