ADEVI

Abogados de las Victimas



Abogados de las Víctimas

ADEVI es una Asociación de Abogados de Víctimas de Responsabilidad Civil que no pertenece a ninguna compañía aseguradora.

Somos un grupo de abogados independientes que se unen para velar por los intereses de las víctimas de accidentes.

Domingo, 07 Septiembre 2014 00:00

Sentencia de la Sección 9 de la A.P de Málaga de 28/1/2.014 - Obligatoriedad de pago de los gastos médicos futuros en accidente ocurrido tras la reforma realizada por la Ley 21/2007

Audiencia Provincial de Málaga, Sección 9ª, Sentencia de 28 Ene. 2014, rec. 170/2013

Ponente: García Ortiz, Lourdes.

Nº de Sentencia: 38/2014

Nº de Recurso: 170/2013

Jurisdicción: PENAL

LA LEY 29031/2014

Texto

AUDIENCIA PROVINCIAL DE MALAGA

SECCION NOVENA

JUZGADO DE INSTRUCCIÓN NUMERO DOS DE FUENGIROLA.

AUTOS DE JUICIO DE FALTAS NUMERO 221/11

ROLLO DE APELACION NUMERO 170/13

SENTENCIA Nº 38/14

 

En la ciudad de Málaga, a 28 de enero de 2014.

Vistos, en grado de apelación, por la Sección Novena de esta Audiencia Provincial, constituida por una sola Magistrada, la Iltma. Sra. Doña .Lourdes Garcia Ortiz, los Autos de Juicio de Faltas nº 221/11 seguidos para el enjuiciamiento de falta de Imprudencia con resultado de lesiones .Figuran en el rollo como apelantes Don Jesús y la Mutua Madrileña.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO: Que ,con fecha 20 de Marzo del 2013, el Juzgado de Instrucción número 2 de Fuengirola dictó sentencia en las presentes actuaciones, estableciendo el siguiente relato de hechos probados:

“I) Sobre las 19,30 horas del día 11/3/2011 el denunciante, Sabino , circulaba con la furgoneta Opel Vivaro ….NNN por la A-7 (Bcn-Cádiz), en sentido Cádiz, perdiendo el control de su vehículo y saliéndose de la vía por el margen derecho chocando contra la valla de protección lateral derecha y posteriormente contra el muro-mediana izquierdo.

Tras la colisión, el Sr. Sabino se bajó del turismo, sin ponerse el chaleco reflectante de uso obligatorio, y previamente a que el mismo colocara los triángulos de señalización de peligro en la calzada, el denunciado Jesús , que conducía el turismo Citroën C2 ….HHH utilizando el carril izquierdo de la mencionada autovía se encontró con la furgoneta accidentada que invadía el mencionado carril, realizando una maniobra de evasión a la derecha y perdiendo el control de su vehículo chocando contra el vallado lateral derecho y colisionando con la Furgoneta Opel Vívaro, provocando el desplazamiento de la misma y el atropello del Sr. Sabino que permanecía de pie en la autovía.

II) A consecuencia del atropello Sabino resultó lesionado con: “Fractura de tibia y peroné cerrada en pierna izquierda, fractura abierta grado II de tibia y peroné en pierna derecha, pelvis catastrófica con fractura de ramas isquiopubiana e iliopubiana multifragmentaria del acetábulo homolateral, con desplazamiento de algunos fragmentos; fractura de la rama iliopubiana derecha, apófisis transversa de la 5ª vértebra lumbar y del coxis, así como del ala sacra derecha; fractura uretral secundaria a fractura pélvica, infección urinaria, ictus hemisférico izquierdo de posible etiología hemodinámica”

Para la sanidad de estas lesiones el Sr. Sabino requirió tratamiento médico y tratamiento quirúrgico complejo, con amputación supracondilea de miembro inferior izquierdo; tardando en sanar de las mismas 252 días, de los cuales 32 se halló ingresado en centro hospitalario y encontándose la totalidad de los mismos impedido para el desarrollo de sus ocupaciones habituales, restándole como secuelas; Implantación de prótesis de cadera (16 puntos) disfunción eréctil del miembro viril con necesidad de implantación de prótesis (30 puntos), trastorno depresivo reactivo (5 puntos) disyunción púbica y sacroilíaca que se valora por el Médico Forense en 5 puntos por su afectación sobre la estática vertebral y función locomotriz; amputación de pierna izquierda (55 puntos), material de osteosíntesis (1 punto) y perjuicio estético moderado (9 puntos).

Las secuelas descritas provocan en el Sr. Sabino una incapacidad total para la realización de las tareas propias de la actividad habitual del lesionado. ”

Al que correspondió el fallo que a continuación transcribo:

” Que condeno a Jesús como autor responsable de una falta de lesiones causadas por imprudencia leve en accidente de circulación a la pena de 30 días de multa con una cuota diaria de 10 Euros, es decir, a la suma de 300 Euros.

Que condeno a la entidad aseguradora MUTUA MADRILEÑA AUTOMOVILISTICA (MMA) como responsable civil directo a abonar a Sabino la cantidad de QUINIENTOS TREINTA Y CUATRO MIL CON CINCUENTA EUROS Y VEINTITRÉS CENTIMOS (534.050, 23) en concepto de indemnización por perjuicios que sufrió a consecuencia del siniestro.

En orden al abono de intereses, se devengarán los establecidos en el fundamento CUARTO de esta resolución, imponiéndose las costas del presente juicio a los condenados.”

Y AUTO DEL 7/5/13:

“AUTO

En Fuengirola, a 07 de mayo de 2013

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Por el Procurador Sr. Val Rey en la representación que ostenta se interesó la aclaración de la sentencia recaída en estos autos y de fecha 20/3/2013 por las razones que obran en su escrito.

SEGUNDO.- Asimismo y por la Procuradora Sra. Ballesteros Diosdado se interesó igualmente la aclaración de la mencionada sentencia en los términos que expone en su escrito.

RAZONAMIENTOS JURIDICOS

ÚNICO .- De acuerdo con lo establecido en el artículo 161 LECr (LA LEY 1/1882)los tribunales no podrán variar, después de firmadas, las resoluciones que pronuncien; pero sí aclarar algún concepto oscuro y rectificar cualquier error material del que adolezcan, dentro de los plazos y en la forma descrita en dicho precepto.

La petición de aclaración realizada por el Procurador D. José Luis Val Rey excede de los límites de la simple aclaración, discutiendo cuestiones de fondo resueltas en la resolución cuya aclaración se interesa por lo que no procede aclarar la mencionada resolución en los términos interesados.

Respecto a la petición de la Procuradora Doña Pilar Ballesteros Diosdado, ha lugar a la aclaración interesada toda vez que en los Hechos Probados de la sentencia referida se omitió una secuela tenida en cuenta en la valoración del perjuicio sufrido por el denunciante y contemplada en el informe de sanidad médico forense, razón por la que procede aclarar la misma en la forma que se expone en la parte dispositiva de la presente.

PARTE DISPOSITIVA

Que PROCEDE ACLARAR la sentencia de fecha 20/3/2013 recaída en los presentes autos en el sentido de añadir en el punto II) de los HECHOS PROBADOS, párrafo segundo la siguiente secuela: ” abdomen y pelvis (órganos y vísceras), impotencia (valorada por el Médico Forense en 11 puntos”.

No ha lugar a la aclaración interesada por el Procurador D. José Luis Val Rey en la representación que ostenta.”

SEGUNDO: Que la citada resolución fue recurrida en apelación por el procurador Don José Luis Rey Val en nombre y representación de Don Jesús y de la Mutua Madrileña que basó su recurso en que procede el dictado de una sentencia absolutoria por haberse producido el accidente por culpa del denunciante; error en la apreciación de la prueba; que la testifical de Marta , ocupante del vehículo del denunciado recurrente aludió a que el denunciado manifestó a los médicos que había tomado bebidas alcohólicas por lo que procede en esta segunda instancia librar oficio al Servicio Andaluz de Salud interesando el historial médico del Sr. Sabino en relación con el accidente,; subsidiariamente basó su recurso en que procede la aminoración de un 75% de la indemnización por la intervención activa del lesionado en el hecho y en la agravación del mismo y de sus consecuencias lesivas; aplicación inadecuada de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la circulación de vehículos de motor por la aplicación incorrecta del baremo para cuantificación de indemnizaciones, pues las lesiones se estabilizaron en noviembre de 2011, no aplicación correcta de la fórmula del Anexo 8/2004, formula Balthazar, para las secuelas, improcedencia de la aplicación del factor de corrección por perjuicios económicos a la indemnización básica por secuelas y en su caso aminorarlo en virtud de la actuación negligente del denunciante y determinante y concurrente en la causación del siniestro y el gravoso resultado del mismo, tampoco debe aplicarse el factor de corrección por daños morales complementarios pues los 79 puntos de secuelas que resultan de la aplicación de la fórmula de Balthazar, no llegarían a loa 90 puntos previstos en la tabla IV del Baremo, ni siquiera sumando los puntos de secuelas estéticas, no existiendo igualmente ninguna secuela que supere los 75 puntos; improcedencia del otorgamiento de incapacidad permanente pues no se ha acreditado que estuviese trabajando a la fecha del siniestro y dada su edad, (43 años), le restarían 22 años de vida laboral y no le correspondería el 100 por cien de la cantidad prevista para la incapacidad permanente total; no ha probado la necesidad de adaptación del cuarto de baño de su vivienda y por tantos los gastos concedidos por tal concepto son también improcedentes, así como en cuanto a los gastos de reparación de su vehículo recordar que el vehículo del denunciante sufrió un accidente previo a la colisión con el del recurrente lo que no se ha tenido en cuenta y además fue el propio Sr. Sabino el causante final del siniestro; inexistencia de nuestro baremo ni en su Anexo para los gastos médicos futuros y por tanto la cantidad otorgada en la sentencia a este respecto dejando para ejecución de sentencia la fijación de las cantidades que se vayan devengando por los conceptos ( componentes consumibles de la prótesis del denunciante) no está soportada en norma jurídica alguna ; incorrecta condena al pago de intereses y costas pues hizo una oferta motivada con fecha 4 de mayo de 2012, con resguardo de consignación realizado por Mutua Madrileña de 46.375,71 euros, tras personarse con fecha 28 de diciembre de 2.011 e improcedente condena en costas a la entidad Mutua Madrileña como responsable civil directo interesando que tampoco se le impongan al denunciado Sr. Jesús .

TERCERO: Admitido el recurso y transcurrido el plazo de diez dias, a partir de su traslado a las demás partes, con presentación de escrito de impugnación por la representación de Don Sabino que alegó que al igual que en las sentencias absolutorias no se puede revisar por el Tribunal ” ad quem” la valoración de las pruebas practicadas en primera instancia cuando por la índole de las mismas sea exigible la inmediación y la contradicción, y tampoco es procedente la práctica de las diligencias de prueba propuestas por el recurrente al ser impertinentes por no encontrarse en ninguno de los supuestos de admisibilidad previstos en el artículo 790.3 de la L.E.Crim (LA LEY 1/1882) ., y entrando en el fondo del asunto, es el recurrente y no la Jueza ” a quo” quien realiza una lectura parcial, subjetiva e interesada del contenido del atestado, insistiendo en que la responsabilidad del accidente y su resultado lesivo recae exclusivamente sobre le denunciado Don Jesús , excluyendo la concurrencia de culpas, pues las lesiones que sufrió fueron a causa del impacto recibido posteriormente por el vehículo del denunciado, sin que le diera tiempo a coger de la furgoneta el chaleco reflectante y los triángulos de señalización, dado que fue alcanzada por el vehículo del denunciado nada mas apearse de la misma, y respecto a las indemnizaciones otorgadas en concepto de responsabilidad civil, las alegaciones de la parte recurrente constituyen una cuestión nueva en esta alzada pues no lo discutieron en el acto del juicio y, tratándose de materia civil no pueden plantearse ex novo en esta segunda instancia. Sin embargo, a mayor abundamiento respecto al baremo aplicable no se formuló alegación ni objeción en el plenario contraria a la aplicación del baremo de 2012 y en cualquier caso las lesiones del Sr. Sabino se estabilizaron en mayo de 2012 , fecha de la propuesta de incapacidad permanente total emitida por el Equipo de Valoración de Incapacidades de la Dirección Provincial de Málaga del Instituto Nacional de la Seguridad Social; la aplicación de la formula de Bakthazar mas los puntos del perjuicio estético daría un total de 91 puntos , siendo preceptiva la aplicación del factor de corrección del 10% por perjuicios económicos y siendo también de aplicación la indemnización por daños morales complementarios al superar los 90 puntos la valoración de las secuelas, asi como también es correcta la indemnización por incapacidad permanente total y la concedida por gastos de vivienda asi como los daños de la furgoneta que se concreto en el valor venal descontando el precio obtenido por los residuos y también se insiste en la procedencia de la indemnización por gastos futuros de la prótesis y en la condena al pago de intereses a cargo de la aseguradora y conforme al artículo 123 del Código Penal (LA LEY 3996/1995) procede la condena en costas al criminalmente condenado.

Y se elevaron los autos a esta Audiencia, donde se constituyó Sala únicamente con la Magistrada, a quién por turno le correspondió la resolución del recurso, en cuyo poder quedaron las actuaciones, para el dictado de la presente sentencia, pues previamente había acordado prescindir de la celebración de vista, al estimarla innecesaria para la correcta formación de una convicción fundada.

CUARTO: En la substanciación del recurso se han observado las prescripciones legales.

Se acepta el relato de hechos probados en la sentencia de instancia.

FUNDAMENTOS JURIDICOS

PRIMERO: Que al regir en nuestro ordenamiento jurídico el principio de inmediación, la apreciación que el Juez a quo hace, en conciencia y con la amplia libertad de criterio que la Ley le otorga, y que relata bajo la descripción de hechos probados, no puede modificarse por el Tribunal ad quem, a no ser que hubiese un manifiesto error en la apreciación de la prueba.

El examen detallado de las actuaciones y de la sentencia recurrida, el visionado de la grabación completa del acto del juicio y el análisis de los amplios y detallados escritos de recurso de apelación y de impugnación de dicho recurso, (este último, el de impugnación, por su tardía su incorporación a la causa, ha generado la nulidad de la sentencia dictada con fecha 28 de agosto de 2013 , en la que no pudieron ser tenidas en cuenta las alegaciones contenidas en dicho escrito, con la consiguiente indefensión) , han llevado a esta Juzgadora “quem” a la necesidad de replantearse de nuevo todas y cada una de las circunstancias concurrentes en el presente caso, partiendo de que , como ya hizo también la sentencia anulada, es procedente la aceptación de la declaración de hechos probados de la sentencia recurrida, de la que se desprende la forma de ocurrencia del siniestro, objeto de enjuiciamiento, y que damos por reproducido , si bien iremos resaltando algunos aspectos que nos han llevado a determinadas conclusiones, a la vista de la valoración del acerbo probatorio concurrente llevado a cabo por la Juzgadora de Instancia.

Vemos en primer lugar que, tal como se recoge en dicha sentencia y coincide con las manifestaciones del propio denunciado, expuestas al inicio de las actuaciones y reiteradas en el acto del plenario, eran las 19,30 horas y el Sr. Jesús circulaba por el carril izquierdo con un turismo Citröen descrito perfectamente en el relato de hechos probados, por la A-7 (Barcelona-Cadiz), cuando vio una furgoneta con las luces de posición encendidas, o sea que la vio perfectamente, parada en el carril izquierdo por el que el venía circulando , intentó evitar colisionar con ella, frenó y su vehículo se desplazó hacia la derecha y después a la izquierda perdiendo el control del mismo, lo que determinó que colisionara con dicha furgoneta y que esta se desplazara. Insistió en todo momento en que el no vio al conductor de la misma que se encontraba en la calzada , y que resultó aprisionado entre la furgoneta y el muro -mediana izquierdo.

Lo cierto es que dicho conductor no pudo ser visto pues la furgoneta le ocultaba. La sentencia recurrida recoge que estaba detrás de ella, en la calzada, y que es posible que no le diera tiempo a sacar los triángulos de señalización antes de ser alcanzada por el vehículo del denunciado, asi como que, de lo que no tuvo duda, es de que no llevaba el chaleco reflectante, extremo que la Juzgadora de Instancia no ha considerado relevante pues al encontrarse detrás de la furgoneta, esta le tapaba totalmente, y en cualquier caso, no estaba visible.

También descarta la Jueza ” ad quem” que la colisión protagonizada por el denunciado se produjera de forma inmediata a la que sufrió en primer lugar el denunciante y que le llevó a chocar contra la mediana, pues no le habría dado tiempo a salir del vehículo antes de ser alcanzado por el Citroen, lo que entendemos que abunda en el hecho de que aunque no viera al conductor en la calzada, por estar oculto tras la furgoneta, pudo apreciar la presencia de esta en el carril izquierdo y debió extremar sus precauciones a fin de esquivarla y evitar la colisión.

La cuestión está en que tal como también se recogió en el atestado de la Guardia civil, dadas las condiciones meteorológicas en el momento de los hechos, que son de especial relevancia si tenemos en cuenta que era el atardecer del 11 de marzo de 2011, ( aun no habían cambiado la hora), y estaba lloviendo, el denunciado debió extremar sus precauciones y atemperar su velocidad a dichas circunstancias, pues aunque se admita que no circulaba a una velocidad superior a la permitida, dichas circunstancias concretas le obligaban a conducir con especial precaución, considerando que en el caso concreto su velocidad no era la adecuada para las condiciones de la vía, y ello fue el principal detonante del resultado dañoso producido, pues en otro caso hubiera podido esquivar a la furgoneta y en definitiva no hubiera perdido el control de su propio vehículo, con el que finalmente, tras desplazarse inopinadamente a la derecha, terminó embistiendo a la furgoneta que se hallaba allí detenida.

Su negligencia ha sido constatada y puesta de manifiesto por la Juzgadora de instancia a partir de dichos datos fácticos, que no podemos por menos que ratificar, pues no son controvertidos y vienen a revelar que por su parte incurrió en una leve imprudencia incardinable en el artículo 621.3º del Código penal (LA LEY 3996/1995) , tal como se ha recogido en la sentencia recurrida.

No podemos admitir, en los términos que aduce la parte recurrente, que la culpa del siniestro sea atribuible en exclusiva al denunciante, pues, como hemos visto, el hecho de no llevar el chaleco reflectante no fue un dato relevante para el resultado producido, y, respecto a los triángulos de señalización, se parte de la posibilidad de que iba a sacarlos del vehículo cuando se produjo el siniestro y no le dio tiempo a colocarlos. Tampoco podemos obviar que estamos de acuerdo con la Juzgadora de Instancia en que el objeto de enjuiciamiento son precisamente los hechos que determinaron sus graves lesiones, y es claro que se debieron principalmente a que el conductor del Citroen, ante la presencia de la furgoneta en el carril izquierdo de la calzada, perdió el control de su vehículo y originó con su negligencia el catastrófico resultado lesivo, pues aunque la velocidad máxima permitida en ese tramo de la carretera fuera 100 km/horas, conforme a lo dispuesto en los artículos 45 y 46 del Reglamento de Circulación que desarrolla la LSV , vemos que todo conductor o conductora debe atender a las condiciones del tráfico en cada momento y, además, en el momento del siniestro estaba lloviendo. La Guardia civil hizo hincapié en el atestado y en el plenario, en que era necesaria una conducción a velocidad moderada con máxima precaución, dadas las condiciones climatológicas, hora en que se produjo el siniestro, al atardecer, con el sol bajo, siendo exigible una debida atención a las circunstancias de la vía, añadiendo incluso que el denunciado iba circulando por el carril izquierdo, en lugar de por el derecho , cuando aquel debe utilizarse para adelantar, análisis que, en el caso presente, nos lleva a la conclusión de que el denunciado incurrió en una imprudencia leve penalmente reprochable, pues, además, debemos tener en cuenta que se trataba de una carretera ancha, que los hechos se localizaron tras una suave curva que no restaba visibilidad a la calzada, que estaba bien iluminada y que por tanto el denunciado vio perfectamente la furgoneta allí detenida, y no fue capaz de manejar la situación con la diligencia exigible a todo conductor, a fin de realizar una efectiva y correcta maniobra evasiva para esquivarla y continuar su marcha, sin mas consecuencias, y por tanto consideramos correcta y ajustada a derecho su condena como autor de la falta de imprudencia leve ya referida.

En consecuencia, estimamos que la Jueza ” a quo” ha valorado correctamente las pruebas practicadas en el plenario, asistida de los principios de inmediación, oralidad y contradicción, si bien debemos introducir algunos matices que nos van a llevar a atemperar dicha responsabilidad a la hora de concretar los pronunciamientos sobre responsabilidad civil, pues no podemos olvidar que el denunciante acababa de llegar momentos antes al lugar del siniestro, tras perder el control de su vehículo, lo que le llevó a salir de la vía por el margen derecho y a chocar con la valla de protección lateral derecha y después contra el muro-mediana izquierdo, y, siguiendo el relato de hechos probados de la sentencia recurrida, que hemos aceptado, vemos que salió del coche sin chaleco, lo que como ya hemos apuntado no se ha considerado relevante por las razones ya expuestas, y antes de que pudiera colocar los triángulos de señalización de peligro en la calzada, se produjeron los hechos en los que resultó atropellado por el desplazamiento de la furgoneta, provocado por el denunciado, lo que incluso conduce a la reflexión de que aun hubiera podido ser peor si le da tiempo a llegar a la parte posterior del vehículo y sacar los triángulos, con la posibilidad de recibir entonces el impacto directamente en su persona, lo que en cualquier caso no es mas que una hipótesis y nos hemos de ceñir a los hechos tal como se produjeron, pudiendo asimismo reseñar que también se apuntó por la guardia civil que su velocidad no fue exactamente la adecuada y ello determinó que , dadas las condiciones climatológicas y en concreto, el suelo mojado por la lluvia, su velocidad debió ser mas reducida a fin de evitar ese primer episodio, que no hubiera tenido mayores consecuencias que unos daños materiales, de no ser por la conducta imprudente protagonizada posteriormente por el denunciado, pero no cabe duda de que con su poco diligente comportamiento previo invadió el carril izquierdo de la calzada, lo que no tuvo consecuencias lesivas para persona alguna en ese momento, pero debe ser tenido en cuenta a la hora de atemperar la responsabilidad civil del denunciado en los términos que luego se dirá.

La cuestión es que, de lo expuesto, deducimos que contamos con criterios objetivos que nos permiten atribuir principalmente la culpa del siniestro, en el que el denunciante resultó con tal graves lesiones, al conductor denunciado, pero no podemos obviar que el denunciante, aunque en considerable menor medida, también tuvo su parte en el desenlace, de manera que consideramos proporcionado el establecimiento de una concurrencia de culpas en cuanto a la responsabilidad civil, en un 25% para el denunciante, y, por lo que se refiere concretamente al hoy recurrente, el cual pretende atribuir toda la responsabilidad del accidente al otro conductor, debemos insistir en que con los datos objetivos constatados en el relato de hechos probados de la sentencia recurrida y el análisis de los preceptos del Reglamento General de Circulación (LA LEY 1951/2003) que se han estimado infringidos por dicho conductor, vemos que incurrió en una acción imprudente que contribuyó en gran medida a la producción del siniestro, tal como ha quedado expuesto , por lo que se da un claro nexo causal entre su proceder negligente y el resultado dañoso acaecido, cifrando su responsabilidad civil en un 75%.

Ello nos lleva a analizar el resto de alegaciones impugnatorias, en relación con los pronunciamientos concretos relativos a las indemnizaciones fijadas en la sentencia recurrida.

En primer lugar, reseñar que tal como se ha puesto de manifiesto en la sentencia recurrida, y también ha insistido en ello la parte impugnante del recurso , en el acto del juicio la parte denunciada se mostró conforme con las reclamaciones planteadas por la parte denunciante y es ahora en esta segunda instancia cuando , ex novo, plantea varias cuestiones, que no obstante son contestadas una por una en el escrito de impugnación aludido, y con el fin de no dejar ningún cabo suelto, vamos a ir respondiendo, sin perder de vista que cada una de dichas cuestiones debieron ser planteadas en el acto del juicio a fin de que pudieran ser tenidas en cuenta por la Juzgadora de Instancia a la hora de fijar sus pronunciamientos indemnizatorios.

No obstante y de forma concisa vamos a poner de relieve en primer lugar que debemos mantener la aplicación del baremo aprobado en el año 2012, respetando el criterio sostenido en la sentencia recurrida , a petición de la parte denunciante , no impugnado entonces de contrario, con base en que fue en abril de 2012 cuando se emitió el informe definitivo de sanidad y, teniendo en cuenta asimismo lo expuesto en el escrito de impugnación del presente recurso, al hilo de la fecha en que se emitió propuesta de incapacidad permanente total emitida por el Equipo de valoración de incapacidades del INSS, ello sin contar con la tesis sostenida en algunas sentencia dictadas en el ámbito de la Jurisprudencial penal, no esgrimida en este caso, en el sentido de que estamos ante una deuda valor y que en aras al principio de restitutio in integrum debe aplicarse el baremo de la fecha de la sentencia dictada en la primera instancia.

En otro orden de cosas vemos que, en efecto, no se ha aplicado la formula de Balthazar prevista en el baremo vinculante para las secuelas concurrentes y ante ello, hechas las correspondientes operaciones aritméticas , estamos con la parte impugnante del recurso en que el resultado de aplicar dicha formula no arroja el resultado de 79 puntos ( erróneamente se ha obviado la secuela de 11 puntos en la realización de a operación aritmética) sino de 82, pues suscribimos la forma en que se ha calculado por dicha parte, que estimamos que es la que se ajusta a las normas del baremo de tráfico, (11-55x 30:100+55h,5; 100-69×16:100+69s,96: 100-74×11:100+74v,86; 100-77×5100+77x,15; 100- 79×5:100+79.05; 100-81×1:100+81,19), lo que hace un total de 82 puntos, que sumados a los 9 puntos de perjuicio estético, al que, tal como viene previsto en el baremo no debe aplicarse la referida fórmula, da un total de 91 puntos, siendo así que, por un lado tenemos los 82 puntos que multiplicados por el valor del punto atendida la edad del lesionado y numero de puntos ( 2.526,87 euros), resulta la cantidad de 207.203,34 euros, y por otro, se deben sumar a los 7.310,97 euros por el perjuicio estético ( 9 puntos por 812,33 euros). A las lesiones y secuelas se les ha aplicado el 10 % , correcto pronunciamiento relativo al factor de corrección por perjuicios económicos, recogido en la tabla IV , que debe adaptarse a la cantidad fijada en al presente resolución y asciende por tanto a la suma de 22.919,38 euros, y por otra parte, siendo superior a 90 puntos el total resultante, también es correcta la aplicación del factor de daños morales complementarios prevista para tales supuestos en los términos contenidos en la sentencia recurrida, y que por tanto mantenemos en los mismos términos acordados en dicha resolución , es decir el máximo previsto por tal factor de corrección que asciende a la cantidad de 92.882,35 euros.

Asimismo, también es evidente la incapacidad permanente total que sufre el lesionado y que de forma contundente se recoge en el informe forense entre sus conclusiones, ya que al folio 199 expresa con claridad que todas las secuelas permanentes descritas en sus informes, como por el Equipo de Valoración de Incapacidades, provocan una incapacidad total para la realización de las tareas de la ocupación o actividad habitual del lesionado, lo que justifica claramente la indemnización fijada por dicho concepto, tratándose de un hombre de 43 años que prematuramente ha visto truncada su vida laboral y personal, cuando aun le quedaban muchos años por delante para poder desarrollar su trabajo e incluso ampliar sus expectativas profesionales y por tanto ratificamos también dicho pronunciamiento indemnizatorio, en el máximo previsto para dicho factor de corrección contenido también en la tabla IV del Anexo que damos por reproducida.

Igualmente se estima adecuado a las necesidades del lesionado el que se haya adaptado el cuarto de baño a su actual estado, y por tanto los gastos de adecuación de vivienda asimismo concedidos deben ser también ratificados , así como los referidos al vehículo que, atendidas las alegaciones del impugnante del recurso, reflejan que se refiere al valor venal del mismo descontando el precio obtenido por sus residuos y no incluyen por tanto el real costo de la reparación de la furgoneta que sería mucho mayor ya que fueron tasados en su dia en 12.975,14 euros.

Por último, por lo que se refiere a los gastos médicos futuros también se aprecia la corrección del pronunciamiento contenido en la sentencia recurrida en el sentido de que se acredite en ejecución de sentencia la fijación de las cantidades que se vayan devengando en relación a la prótesis utilizada por el lesionado que requiere cambios cada cierto tiempo y por tanto en concepto de gastos futuros derivados directamente del siniestro también deben ser objeto de resarcimiento, debiendo tener en cuenta lo dispuesto en el punto primero del apartado 6 del Anexo de la LRCSCVM (LA LEY 1459/2004) que señala que se satisfarán los gastos de asistencia médica, farmacéutica y hospitalaria así como el artículo 1.2 de dicha Ley y el criterio de la regla primera, apartado 7 del sistema, cuya finalidad es la restauración de la salud y la regla 9 que permite la modificación de la indemnización por la aparición de daños sobrevenidos, en los términos analizados también por la parte impugnante del presente recurso.

También hacemos nuestras las alegaciones contenidas en el escrito de impugnación de la apelación en relación con los intereses del artículo 20 de la LCS pues es claro que ninguna consignación efectuó la compañía de seguros del denunciado en el plazo de tres meses desde la producción del siniestro y fue ya con posterioridad cuando consignó 46.375,71 euros , lo que no le libera del pago de intereses salvo en lo que se refiere a reducir los correspondientes a dicha cantidad desde que se produjo la consignación en cuestión , pues el siniestro es de fecha 11 de marzo de 2011, en abril de 2012 se produjo el primer informe de sanidad, en junio de 2912 el segundo, ampliatorio del anterior y tan solo ofreció el pago de la cantidad ya reseñada , en mayo de 2012, sensiblemente inferior al perjuicio sufrido por el lesionado , por lo que procede la confirmación de dicho pronunciamiento, con la salvedad de que al practicar la liquidación se reduzcan los intereses correspondientes a la cantidad consignada desde el momento de su consignación.

También estamos de acuerdo en que no procede la práctica de prueba alguna en esta segunda instancia, pues no se dan los requisitos del artículo 790-3 de la L.E.Criminal , ya que tanto la documental consistente en el oficio al Servicio Andaluz de salud como la testifical de los médicos interesada pudo ser solicitada en su día y no se interesó su práctica, tratándose de una extemporánea e innecesaria petición y, respecto a la testifical de la Sra Marta ya se practicó en el plenario y pudo ser objeto de valoración por la Juzgadora ” a quo”.

En definitiva, por todo lo expuesto debemos estimar en parte el presente recurso en relación con los pronunciamientos sobre responsabilidad civil , pues corregimos la indemnización por secuelas con la aplicación de la formula de Baltasar y aplicamos la concurrencia de culpas a los efectos de reducir en un 25% las indemnizaciones que le corresponden al lesionado, por las razones ya expuestas, de tal manera que la cantidad total que resulta de sumar todos los conceptos indemnizatorios concretados (14.679,52 por lesiones temporales, 207.203,34 por secuelas, 7.310,97 por perjuicio estético, 22.919,38 por el 10% de factor de corrección por perjuicios económicos, 92.882,35 por daños morales, 92.882,35 por incapacidad permanente total, 6.749 por adaptación de vivienda, 3.050 por vehículo), asciende a la suma de 447.676,91 euros, que una vez reducida en un 25 %, arroja un total de 335.757,69 euros, que es la cantidad a la que se condena al denunciado a abonar al denunciante con la responsabilidad civil directa de la compañía Mutua Madrileña aseguradora , además de la cantidad que se determine en ejecución de sentencia en lo que se refiere a gastos futuros relativos a las prótesis que también se reducirá en un 25%, mas los intereses del artículo 20 de la LCS , con la salvedad ya mencionada de que al practicar la liquidación se reduzcan los intereses correspondientes a la cantidad consignada desde el momento de su consignación y respecto al pronunciamiento sobre las costas , tan solo recordar que conforme al artículo 123 del Código penal (LA LEY 3996/1995) , las costas procesales se entienden impuestas por la ley a los criminalmente responsables de todo delito o falta y en el presente caso Jesús ha sido condenado como autor criminalmente responsable de una falta de lesiones causadas por imprudencia leve en accidente de circulación.

SEGUNDO: Que, procede declarar de oficio las costas originadas en su tramitación, conforme posibilita el nº. 1º del articulo 240 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LA LEY 1/1882) .

Vistos los preceptos citados; los artículos 142 , 145 , 146 , 147 , 149 , 795 , 796 y 797 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LA LEY 1/1882) y 82 , 248 y 253 de la L.O.P.J (LA LEY 1694/1985) . y demás normas de pertinente y general aplicación.

FALLO:

Que estimando en parte el recurso de apelación interpuesto por el procurador Don José Luis Rey Val en nombre y representación de Don Jesús y de la Mutua Madrileña, contra la sentencia dictada por el Juzgado de Instrucción número 2 de Fuengirola, anteriormente especificada, debo revocar y revoco en parte la meritada resolución, respecto a los pronunciamientos sobre responsabilidad civil en el sentido de que corregimos la indemnización por secuelas con la aplicación de la formula de Baltasar y aplicamos la concurrencia de culpas a los efectos de reducir en un 25% las indemnizaciones que le corresponden al lesionado, en los términos expuestos en la fundamentación de la presente resolución, de tal manera que la cantidad total que resulta de sumar todos los conceptos indemnizatorios concretados (14.679,52 por lesiones temporales, 207.203,34 por secuelas, 7.310,97 por perjuicio estético, 22.919,38 por el 10% de factor de corrección por perjuicios económicos, 92.882,35 por daños morales, 92.882,35 por incapacidad permanente total, 6.749 por adaptación de vivienda, 3.050 por vehículo ), es la de 447.676,91 euros, y una vez reducida en un 25 % ,resulta la suma de 335.757,69 euros, que es la cantidad a la que se condena al denunciado a abonar al denunciante Sabino en concepto de indemnización por los perjuicios que sufrió a consecuencia del siniestro enjuiciado, con la responsabilidad civil directa de la compañía Mutua Madrileña automovilística aseguradora, además de la cantidad que se determine en ejecución de sentencia en lo que se refiere a gastos futuros relativos a las prótesis que también se reducirá en un 25% , de la que también responderá directamente la aseguradora referida, mas los intereses del artículo 20 de la LCS , con la salvedad ya mencionada de que al practicar la liquidación se reduzcan los intereses correspondientes a la cantidad consignada por la entidad aseguradora, desde el momento de su consignación,

con declaración de oficio de las costas de esta alzada.

Notifíquese esta resolución a todas las partes, haciéndoles saber que contra ella no cabe recurso alguno.

Dedúzcase testimonio y remítase, junto con el procedimiento principal al Juzgado de procedencia.

Así por esta mi sentencia, definitivamente juzgando, lo pronuncio, mando y firmo.

PUBLICACION: Leída y publicada fue la anterior sentencia por el Iltmo.Sr. Magistrado que la dictó. Doy fe.