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Abogados de las Víctimas

ADEVI es una Asociación de Abogados de Víctimas de Responsabilidad Civil que no pertenece a ninguna compañía aseguradora.

Somos un grupo de abogados independientes que se unen para velar por los intereses de las víctimas de accidentes.

Lunes, 18 Mayo 2015 23:11

El Supremo permite presentar la demanda sin concretar la cuantía.

El Tribunal Supremo ha sentado un importante precedente judicial al admitir la interposición de una demanda en vía civil contra la aseguradora de un servicio de salud, de un médico o de una clínica, sin necesidad de concretar la cuantía de la indemnización que se solicita por un acto de mala praxis sanitaria.

La Sala Civil avala por primera vez interponer la acción directa contra una aseguradora dejando para un pleito posterior la determinación del importe indemnizatorio por las secuelas sufridas.

 

El fallo, que es firme, compatibiliza por primera vez lo dispuesto en el artículo 76 de la Ley del Contrato de

Seguro, que autoriza a demandar directamente a la compañía de seguros, con el precepto 219.3 de la

Ley de Enjuiciamiento Civil, que permite demandar sin cuantificar el daño. Una decisión judicial que da

seguridad jurídica al unificar el criterio de la jurisprudencia y acabar así con la divergencia de sentencias

contradictorias entre las audiencias provinciales.


La Sala Civil avala el ejercicio de esta acción por "la gran dificultad, si no imposibilidad, de cuantificar el

daño en la demanda", como sucede en este caso. El alto tribunal ha resuelto el asunto referido a las

graves secuelas que sufrió un feto sano y sin patología previa alguna. Y es que la demora en la práctica

de una cesárea provocó que naciera con una asfixia perinatal. Los informes periciales determinaron un

nexo causal entre la asfixia fetal intrauterina y la parálisis cerebral que sufre el menor.

 

Cuando se interpuso la demanda contra la aseguradora, el paciente tenía un año y medio de vida, por lo

que se desconocía el alcance de la encefalopatía hipoxico-isquémica. Tanto fue así que sólo con el

tiempo fue posible determinar el grado de minusvalía, el grado de afectación neurológica e, incluso, la

capacidad de visión que concluyó con una ceguera del pequeño. Por esta razón, la reclamación contra la

compañía aseguradora carecía de un importe concreto para resarcir los daños ocasionados.


El Supremo, que confirma tanto la decisión de un juzgado Civil como la de la Audiencia Provincial de

Madrid, explica que lo que se ejercita es una acción directa de condena al pago por los perjuicios sufridos

por el menor. Por tanto, lo que hacen las sentencias de instancia es declarar primero "la responsabilidad

civil de la aseguradora" y, después, "condenarle a abonarle los daños y perjuicios consiguientes, cuya

concreción y reclamación se efectuará en un pleito posterior".


Patologías graves

La resolución judicial, que ha sido redactada por el magistrado José Antonio Seijas Quintana, abre la

posibilidad de que los demandantes futuros puedan utilizar una herramienta procesal especialmente útil

en los casos relacionados con las patologías cuya gravedad se determina con el transcurso del tiempo

como, por ejemplo, los casos de recién nacidos o de pacientes oncológicos.

La Sala Civil condena a la compañía aseguradora a pagar las costas del proceso al haber desestimado su

recurso de casación.


"El pleito se alarga, pero crece la opción de acuerdo"

Álvaro Sardinero, abogado del Defensor del Paciente, que ha ganado el pleito en el Supremo, explica a

DM las consecuencias que tiene esta sentencia para los litigantes. "Una vez declarada la responsabilidad

de la aseguradora en el juicio inicial y determinados los daños, el demandante podrá reclamar una

indemnización concreta sin riesgo de que pueda ser condenado a pagar las costas, pues ya sabe que la

aseguradora responderá por las lesiones producidas".


El experto considera que "es cierto que la duración del procedimiento se alarga de manera ostensible,

pero también se disparan las posibilidades de acuerdo entre las partes litigantes", ya que a la compañía

de seguros "no le favorece el transcurso del tiempo por la posible condena al pago de los intereses

moratorios" que se pueden devengar. Una situación que también podría favorecer al "órgano judicial que

verá cómo muchos de los pleitos iniciados no llegarán finalmente" a ser resueltos por los jueces o

magistrados, subraya el experto en Derecho Sanitario.