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Somos un grupo de abogados independientes que se unen para velar por los intereses de las víctimas de accidentes.

Martes, 09 Septiembre 2014 00:00

Audiencia Provincial de Pontevedra (Sección 5ª) Sentencia num. 271/2014 de 6 Junio

SEGURO DE AUTOMOVILES#SEGURO OBLIGATORIO: DAÑOS INDEMNIZABLES: accidente de 

circulación: gastos de asistencia médica, farmacéutica, hospitalaria en la cuantía necesaria hasta la 

sanación o consolidación de secuelas, siempre que el gasto esté debidamente justificado atendiendo 

a la naturaleza de la asistencia prestada: cantidades que se determinen en ejecución de sentencia 

por sustitución, recambio y repuestos de las prótesis prescritas así como los gastos de fisioterapia, 

previa justificación documental de su necesidad e importe. 

 

Jurisdicción: Penal 

Recurso de Apelación 310/2012 

Ponente: Ilmo. Sr. D. José Carlos Montero Gamarra 

 

AUD.PROVINCIAL SECCION N. 5 

PONTEVEDRA 

SENTENCIA: 00271/2014 

C/ LALIN Nº 4-1º VIGO 

Teléfono: 986 817162-63 

213100 

N.I.G.: 36038 37 2 2012 0502208 

APELACION PROCTO. ABREVIADO 0000310 /2012 

 

Delito/falta: HOMICIDIO POR IMPRUDENCIA 

Denunciante/querellante: Juan Alberto , MUTUA MADRILEÑA 

Procurador/a: D/Dª JOSE JAIME PEREZ ALFAYA, JOSE JAIME PEREZ ALFAYA 

Abogado/a: D/Dª , 

Contra: , MINISTERIO FISCAL , Abel 

 

09 de septiembre de 2014

Audiencia Provincial 

Procurador/a: D/Dª , , BERNARDO ALFAYA GONZALEZ 

Abogado/a: D/Dª , , 

SENTENCIA Nº 271/14 

 


 

ILMOS/AS SR./SRAS 

Presidente/a: 

 

D. JOSE CARLOS MONTERO GAMARRA 

Magistrados/as 

 

DÑA. VICTORIA EUGENIA FARIÑA CONDE 

DÑA. MERCEDES PÉREZ MARTIN ESPERANZA 

 


 

En VIGO, a seis de Junio de dos mil catorce. 

 

VISTO, por esta Sección 005 de esta Audiencia Provincial en la causa arriba referenciada, el 

recurso de apelación interpuesto por el Procurador JOSE JAIME PEREZ ALFAYA, en representación 

de Juan Alberto y MUTUA MADRILEÑA , contra la Sentencia dictada en el procedimiento PA : 

0000150 /2011 del JDO. DE LO PENAL nº: 003; habiendo sido parte en él, como apelantes los 

mencionados recurrentes y como apelados: el MINISTERIO FISCAL y Abel , representado, este 

último, por el Procurador BERNARDO ALFAYA GONZALEZ y el Ministerio Fiscal, en la 

representación que le es propia, actuando como Ponente el/la Magistrado/a Ilmo/a. Sr./a. JOSE 

CARLOS MONTERO GAMARRA. 

 

ANTECEDENTES DE HECHO 

 

PRIMERO.-En el procedimiento de referencia se dictó Sentencia con fecha 29-12-2011 , cuya 

parte dispositiva es del tenor literal siguiente: "Que debo condenar y condeno a Juan Alberto como 

autor responsable de dos delitos de homicidio por imprudencia del artículo 142 apartados 1 y 2, dos 

delitos de lesiones por imprudencia grave del artículo 152.1,1º y 2 y un delito de lesiones por 

imprudencia grave del artículo 152.1,2º y 2 en régimen de concurso ideal del artículo 77.1 y 2, con la 

concurrencia de la atenuante de reparación del daño del artículo 21.5, a la pena de dos años de 

prisión, accesoria legal de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo 

durante el tiempo de condena, privación del derecho de conducir vehículos a motor y ciclomotores 

por tiempo de dos años y seis meses con declaración de pérdida de vigencia de la licencia o permiso 

al amparo del artículo 47.3 del código penal , costas procesales con inclusión de las de la acusación 

particular, condenándole como le condeno a que indemnice al Ministerio de Fomento Dirección 

General de Carreteras en la suma de 1.233,47 #, a Abel en la suma de 342.307,74 #, así como en 

las cantidades que se determinen en ejecución de sentencia por sustitución, recambio y repuestos de 

las prótesis prescritas así como los gastos de fisioterapia, previa justificación documental de su 

necesidad e importe, lo que se determinará en ejecución de sentencia, declarando como declaro la 

responsabilidad civil directa de la compañía aseguradora Mutua Madrileña sobre expresadas sumas, 

con descuento de las cantidades ya satisfechas. 

 

Firme que sea la presente resolución hágase entrega al Ministerio de Fomento Dirección General 

de Carreteras de la suma de 1.233,47 # consignada en autos". 

 

Y como Hechos Probados expresamente se recogen los de la sentencia apelada: " PROBADO Y 

ASI SE DECLARA que sobre las 23,50 horas del día 16 enero 2009 el acusado Juan Alberto , mayor 

de edad y sin antecedentes penales, conducía el vehículo de su titularidad con matrícula número .... 

GYB con seguro en vigor concertado con la entidad aseguradora Mutua Madrileña por la carretera 

 

09 de septiembre de 2014

 

 

Audiencia Provincial 

 

N-550 en dirección a Porriño a una velocidad superior a la permitida e infringiendo las más 

elementales normas de tráfico por lo que al llegar al punto kilométrico 144,900 y tomar una amplia 

curva a la izquierda perdió el control de su vehículo invadiendo el carril contrario colisionando con el 

vehículo con matrícula número DU-.... conducido por Esperanza y golpeando finalmente contra la 

bionda metálica de la carretera y contra la valla de cierre de la vivienda ubicada en dicho lugar 

titularidad de Ezequias y Lorena . 

 

Como consecuencia del accidente de circulación fallecieron los ocupantes del vehículo conducido 

por el acusado Justiniano y Paloma habiendo renunciado los perjudicados a la indemnización que 

pudieran corresponderles por estos hechos al haber sido indemnizados por la compañía aseguradora 

antes citada. La conductora del vehículo señalado Esperanza sufrió lesiones que requirieron para su 

sanidad además de una primera asistencia facultativa tratamiento mediante rehabilitación no 

restándola secuelas, habiendo sido indemnizada por la citada compañía aseguradora por las 

lesiones causadas y desperfectos sufridos en su vehículo. Pio que viajaba como ocupante en el 

vehículo conducido por el acusado sufrió lesiones que requirieron para su sanidad varias asistencias 

médicas, tratamiento médico hospitalario y rehabilitación tardando en curar 278 días y restándole 

secuela consistente en cérvico dorsalgia de grado leve y omalgia izquierda de grado leve, habiendo 

renunciado al ejercicio de las acciones civiles y penales que pudieran corresponderle al haber sido 

indemnizado. 

 

Abel que viajaba como ocupante en el vehículo conducido por el acusado sufrió lesiones 

consistentes en traumatismo abdominal, fractura de la sacra derecha y rama pubiana izquierda , 

hematoma pélvico, rotura de uretra membranosa, traumatismo torácico, fractura clavícula derecha, 

trauma de miembro inferior derecho, heridas en el cuero cabelludo parietal, amputación infracondilea 

del miembro inferior derecho, implantación de sonda suprapúbica y uretroplastia, tratamiento 

psicológico inicial por síndrome de miembro fantasma, lesiones que precisaron para su curación 

tratamiento médico hospitalario, tratamiento quirúrgico con implantación de tubos de drenaje torácico 

del lado derecho y del lado izquierdo, tratamiento psicológico inicial, rehabilitación y fisioterapia que 

precisaron para su curación 431 días todos ellos impeditivos para el ejercicio de sus ocupaciones 

habituales de los que 66 días lo fueron en régimen de hospitalización restándole secuelas 

consistentes en amputación del miembro inferior derecho infracondilea, disfunción eréctil con grado 

de repercusión funcional severo, cicatriz en el tórax de 2,5 cm en la línea axilar anterior derecha y de 

3 cm en la línea axilar izquierda, cicatriz en la pelvis redondeada de 3 cm de diámetro, cicatriz en el 

miembro inferior derecho con unión de amputación con cicatrices de 16 cm y en región lateral 

externa de 5 . 3 cm, deformidad leve en la clavícula derecha por callo hipertrófico, secuelas que 

producen un perjuicio estético bastante importante. 

 

La entidad aseguradora Mutua Madrileña, además de las indemnizaciones abonadas a los 

perjudicados antes señalados, ha consignado para pago la cantidad de 1.233,47 # a favor del 

Ministerio de Fomento, Dirección General de Carreteras, habiendo abonado los daños causados en 

el muro propiedad de Lorena por la suma de 356 euros, habiendo abonado a Abel en cumplimiento 

del Auto de suficiencia de la consignación de fecha 12 de Mayo de 2010 la suma de 326.961, 91 # 

más la suma de 6.913, 51 # en concepto de gasto de prótesis y la suma de 4.183,64 # en concepto 

de gastos de fisioterapia, habiendo abonado los gastos hospitalarios durante el periodo de baja en la 

cantidad de 37.779,85 # " . 

 

SEGUNDO.-Contra dicha Sentencia, por la representación procesal del hoy recurrente, se 

interpuso recurso de apelación que formalizó exponiendo las alegaciones que constan en su escrito, 

el cual se halla unido a las actuaciones. 

 

TERCERO.-Por el Órgano Judicial sentenciador se remitieron a este Tribunal los autos originales 

con todos los escritos presentados y, recibidos que fueron, , se señaló día para deliberación, la que 

tuvo lugar el día 30-9-2013. 

 

HECHOS PROBADOS 

 

Se aceptan y se dan por reproducidos los hechos que en la sentencia recurrida se declaran 

probados. 

 

09 de septiembre

 

 

Audiencia Provincial 

 

FUNDAMENTOS DE DERECHO 

 

ÚNICO 

 

La base o argumento fundamental de la parte recurrente es la modificación operada por la Ley 

21/2007, de 11 de julio ( RCL 2007, 1355 ) , sobre el Texto Refundido de la Ley sobre 

responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor en su Anexo, apartado primero, 

número 6. A raíz de dicha modificación, este punto del anexo reza: "además de las indemnizaciones 

fijadas con arreglo a las tablas, se satisfarán en todo caso los gastos de asistencia médica, 

farmacéutica y hospitalaria en la cuantía necesaria hasta la sanación o consolidación de secuelas, 

siempre que el gastos esté debidamente justificado atendiendo a la naturaleza de la asistencia 

prestada". 

 

Pero lo cierto es que esta nueva redacción no supuso modificación alguna de la situación 

normativa ya existente, pues a la fecha de la misma se contaba con el Reglamento sobre 

Responsabilidad Civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, RD 7/2001 de 12 de enero ( 

RCL 2001, 126 ) , en el cual se exponía en su artículo 12, sobre la cobertura del aseguramiento de 

suscripción obligatoria, en el apartado 1, letra C ), que dicha cobertura comprendía también los 

"gastos de asistencia médica, farmacéutica, hospitalaria: en la cuantía necesaria hasta la sanación o 

consolidación de secuelas, siempre que el gasto esté debidamente justificado atendiendo a la 

naturaleza de la asistencia prestada". 

 

Es decir, que la redacción dada al apartado primero, número 6 del Anexo Baremo por la Ley 

21/2007, ya formaba parte de nuestro ordenamiento por estar incluida dicha limitación en el artículo 

 

12.1 c) del Reglamento del Seguro (RD 7/2001), siendo un límite cuantitativo vigente desde 

principios del año 2001, que resultó perfectamente armonizado con el criterio jurisprudencial de 

diferenciación entre daños futuros y daños sobrevenidos. 

Esto es, la modificación del punto 1.6 del Anexo supuso únicamente la elevación de rango de una 

norma reglamentaria. De modo que la cobertura dispensada a los gastos que cuentan con las 

características de certeza y seguridad seguiría siendo la misma (relegando, eso sí, los gastos 

devengados con posterioridad al alta, daños sobrevenidos, a la excepcionalidad de su cobertura 

contemplada en el punto 9 del Anexo del Baremo). 

 

Los gastos reclamados por la parte (Sr. Abel ) y concedidos por el Juzgador como gastos 

repercutibles (a los que en concreto se refiere el Fundamento jurídico tercero de la sentencia), son 

gastos que en efecto son consecuencia directa del daño causado, y de las secuelas resultantes, 

tratándose de facturas, unas de fecha anterior a la estabilización lesional y, otras posteriores, pero en 

cualquier caso todas ellas por gastos derivados del daño inferido en el accidente, siendo pues el 

nacimiento del derecho a su percepción de un tiempo que va hasta la sanación o consolidación de 

secuelas, aunque la liquidación o determinación de las cantidades devengadas no siempre tuviese 

lugar en ese tiempo sino incluso con posterioridad a la fecha de alta. 

 

También el Juez a quo concedió en su sentencia "las cantidades que se determinen en ejecución 

de sentencia por sustitución, recambio y repuestos de las prótesis prescritas así como los gastos de 

fisioterapia, previa justificación documental de su necesidad e importe". 

 

No se trata de una concesión genérica de "los gastos médicos y/o ortopédicos", sino que de 

manera precisa el Juzgador específica y concreta estos, pues le concede la sustitución, recambio y 

repuestos de sus prótesis y la fisioterapia necesaria. Siendo dichos gastos de ortopedia (y 

fisioterapia correspondiente), incluidos los ya abonados por las prótesis, gastos que han de 

considerarse de asistencia médica, y por tanto incluidos en el apartado 1.6 del anexo. El marco 

normativo ampara la posibilidad de indemnizar como perjuicio patrimonial los gastos sanitarios que 

traigan causa del accidente, entendidos en sentido amplio, bien encaminados al restablecimiento del 

derecho a la salud, bien, al menos, dirigidos a asegurar a la víctima un mínimo de calidad de vida en 

atención a la pérdida de salud que conlleva el menoscabo psicofísico sufrido. 

 

Los gastos de asistencia sanitaria a los que se refiere la sentencia, son gastos en los que se dan 

 

09 de septiembre de 2014

 

 

Audiencia Provincial 

 

las notas de certeza y seguridad en su producción, los cuales han sido debidamente motivados por el 

Juez, el cual al respecto razona de la siguiente manera: 

 

"debe señalarse que no obstante la reforma legal inicialmente expresada, la necesidad de 

instauración de las prótesis actuales así como las adaptaciones de aquellas piezas para la 

realización de actividades deportivas, así como la necesidad de sustitución de o recambio de las 

prótesis instauradas resulta incuestionable pues constituye un gasto repercutible por ser 

consecuencia directa del daño causado y de las secuelas resultantes, por lo que a efectos de 

determinación de los daños y perjuicios causados como consecuencia de la secuela resultante, 

deben incluirse no solamente los gastos ortopédicos y de fisioterapia realizados hasta la fecha de 

estabilización lesional sino también los que se produzcan en un futuro". 

 

Precisamente esas características de certeza y seguridad en su producción, es lo que nos permite 

afirmar que el derecho a percibir tales gastos de sustitución, recambio y repuestos de las prótesis 

prescritas, así como los gastos de fisioterapia, que en el futuro tengan lugar, ha nacido en el tiempo 

que va hasta la sanación o consolidación de las secuelas. Su devengo se produce con anterioridad al 

alta porque se sabe con toda certeza que dichos gastos van a ser necesarios sin ningún género de 

dudas. Los denominados por la jurisprudencia daños futuros no son una mera posibilidad, sino que 

dimanan de la naturaleza permanente de la incapacidad que padece el lesionado. Son consecuencia 

directa y cierta de la secuela que se sufre y que exigirá a éste un desembolso con toda seguridad y 

certeza. 

 

Siendo estas notas precisamente las que los diferencian de los daños sobrevenidos o daños 

nuevos, que son aquellos que guardando relación de causa-efecto con el evento dañoso se 

manifiestan con posterioridad a la fecha del alta, y que por tanto no son los que reclama la parte (Sr. 

Abel ), que ciñe su reclamación a los necesarios para mantener ese estado de estabilización lesional 

y que le han sido concedidos en la sentencia apelada. 

 

Es contrario al derecho a la total indemnidad del daño predicada por nuestro ordenamiento jurídico 

pretender que tras fijarse la fecha en la que el médico forense consideró que sus secuelas estaban 

estabilizadas, se pueda dejar a su suerte al lesionado a sufragarse los cambios de prótesis y a 

sufragarse la fisioterapia necesaria para el uso de dichas prótesis. 

 

La diferenciación entre daños futuros y daños sobrevenidos aparece contemplada en sentencias 

de diversas Audiencia Provinciales y a modo de ejemplo citamos la sentencia de la Audiencia 

Provincial de Zaragoza de fecha 30/07/2004 y la sentencia de la Audiencia Provincial de León de 

fecha 14/05/2010 . 

 

Así comenzando por la primera de las sentencias (AP Zaragoza), la misma señala que "La 

necesidad de las prótesis futuras no es una mera posibilidad, sino una consecuencia directa y cierta 

de la artrosis de cadera que le ha quedado como secuela a la denunciante, según se hace constar 

en el informe del Médico Forense. Se trata, por tanto, de un daño futuro que no debe confundirse con 

el daño sobrevenido, y el cual, como secuela permanente, exigirá a la víctima un desembolso seguro 

para su tratamiento médico. 

 

Ahora bien, lo que no es seguro es ni el valor que se fija en el apartado de hechos probados, ni la 

periodicidad de la prótesis, dada la constante evolución técnica en esta materia, ni por supuesto el 

número de ellas en relación a las esperanzas de vida de la lesionada. En consecuencia, lo correcto 

es no otorgar una cantidad concreta "a bulto" ni una reserva de acciones para las correspondientes 

reclamaciones a medida de que la renovación de las prótesis se haga efectiva, sino declarar ya en la 

presente sentencia el derecho de la perjudicada a cuantas prótesis necesite a largo de su vida, 

condenando al acusado y a la aseguradora como responsable civil directo, al pago de las mismas, 

previa justificación documental de su necesidad e importe ". 

 

Y continuando con la SAP de León, la misma nos dice: "Respecto a ello he de poner de manifiesto 

que conviene distinguir entre daño futuro y daños sobrevenidos. Los daños futuros no han de 

confundirse con los sobrevenidos. Se puede señalar que estamos ante un daño futuro cuando nos 

encontramos ante una secuela permanente, que exigirá de la víctima un desembolso constante para 

su tratamiento médico; los gastos que se sabe, con seguridad y ahora, que deberá acometer en el 

 

09 de septiembre de 2014 

 

Audiencia Provincial 

 

futuro. Los llamados daños sobrevenidos o daños nuevos son, en cambio, aquellos que, guardando 

relación de causa a efecto con el evento dañoso primitivo, se manifiestan con posterioridad a la 

emisión de la resolución y sin que ésta pudiera tenerlos en cuenta. Así sucede con la dolencia física 

que habiendo sido evaluada en su magnitud (presente o futura) se agrava con posterioridad 

produciendo una secuela añadida. 

 

El interés de los daños futuros reside en disentir si se da en ellos la nota de certeza, debiendo 

responderse afirmativamente siempre que las reglas de la vida y experiencia corrientes permitan 

deducir con seguridad que aun no habiéndose producido sobrevendrá en lo sucesivo. 

 

En el caso enjuiciado la necesidad de prótesis y que ésta genera gastos de mantenimiento, así 

como que debe renovarse, no es una mera posibilidad, sino un daño futuro con las notas de certeza 

y seguridad antes indicadas, puesto que a la víctima le fue amputada la pierna izquierda". 

 

Es más, ha de estarse a la reparación íntegra que el sistema viene a proclamar como principio 

resarcitorio en restauración del derecho a la salud, en el punto 7º del referido apartado primero del 

anexo. Principio que también constituye un criterio jurisprudencial basado en la total indemnidad del 

daño, de modo que con arreglo a este criterio hemos de interpretar las normas, llegando así también 

a la conclusión de que los daños futuros han de estar cubiertos. 

 

Por último la parte recurrente incluye en su escrito la petición subsidiaria de que en caso de que no 

se revoque la sentencia, se añada la obligación de justificar documentalmente por D. Abel la 

denegación por parte de la Seguridad Social de los gastos protésicos y de fisioterapia. 

 

La cuestión ya fue tratada en la sentencia con criterio racional y a ella nos remitimos. Habiendo 

declarado al respecto el Juez a quo "Sin que proceda atender la petición de la compañía 

aseguradora en el sentido de que tales gastos ortoprotésicos por necesidad de recambio o 

sustitución de las prótesis colocadas deban ser asumidas por el Servicio Gallego de Salud, pues de 

conformidad con la certificación librada por la Jefa de la Unidad de Control de prestaciones del 

Servicio Gallego de Salud, en caso de accidente de tráfico, es la compañía aseguradora cuando, una 

vez determinada su responsabilidad civil directa, es quien asume la asistencia incluida de prestación 

ortoprotésica que precise el paciente de conformidad con el documento número 21 aportado por la 

acusación particular en la vista oral". 

 

Deja claro el Juez la no cobertura de los gastos por el Servicio Público de Salud, pues declarada 

responsable civil en el siniestro la Compañía de Seguros, no tiene sentido que se trate de derivar el 

pago de gastos protésicos y de fisioterapia en primer lugar a la Seguridad Social financiada por los 

ciudadanos. 

 

Por lo demás, la petición subsidiaria tal como se formula resulta una petición nueva y como tal no 

procede su realización en fase de recurso. 

 

En suma, cumple desestimar el recurso de apelación formulado, declarando, eso sí, de oficio las 

costas de esta alzada, al no existir méritos bastantes para su imposición. 

 

En atención a lo expuesto y en virtud de la potestad jurisdiccional que nos confiere la CE ( RCL 

1978, 2836 ) . . 

 

FALLAMOS 

 

Que DESESTIMANDO el recurso apelación interpuesto por el Procurador de los Tribunales, D. 

José Jaime Pérez Alfaya, en representación de MUTUA MADRILEÑA y Juan Alberto , contra la 

sentencia 413/2011 del Juzgado de lo PENAL DE VIGO Nº-TRES , dictada Procedimiento Abreviado 

150/2011, de fecha 29 de diciembre de 2011 (con Auto Aclaración de fecha 23 de enero de 2012), 

CONFIRMAMOS dicha sentencia, con declaración de OFICIO de las COSTAS de esta alzada. 

 

Notifíquese el presente a las partes personadas, de conformidad con lo establecido en el artículo 

248-4º de la Ley Orgánica del Poder Judicial ( RCL 1985, 1578 y 2635) , haciéndoles saber que 

contra la misma no cabe recurso. 

 

09 de septiembre de 2014 

 

Audiencia Provincial 

 

Expídase testimonio de esta resolución para su unión al rollo de Sala y para su remisión al 

Juzgado de procedencia, para cumplimiento de lo acordado, tomándose las oportunas notas en los 

libros registro de esta Sección. 

 

Así, por esta nuestra Sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.